LAS DOS BURBUJAS DEL TURISTA ¡Qué gran placer es el viajar! El cambio entre la diaria rutina y la irrupción repentina en un mundo nuevo, entre el trabajo de siempre y el ver y escuchar a gentes diversas, hablando otros idiomas a veces, y el observar ciudades y paisajes diferentes nunca antes contemplados; el cambio entre las frustraciones ocasionales causadas por quién sabe qué personas, a veces cercanas, o el tedio de tener que representar el papel esperable de uno ante los demás, y las insólitas y espontáneas confusiones que suceden en el momento más inesperado como consecuencia del diferente habla y símbolos culturales y que provocan estruendosas carcajadas; entre la comida habitual que uno tan bien conoce y los sabores de guisos nuevos, exóticos, propios de la nueva cultura qu...
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ACTORES, ESPECTADORES Y OTROS BINOMIOS INEVITABLES Una posible dicotomía de los tipos humanos es la que los cataloga en dos clases, los actores y los espectadores, o, como también se les puede llamar, los activos y los contemplativos. Los primeros suelen estar continuamente ocupados en hacer algo –y normalmente hacen gala de ello- ya sea, en el trabajo, que nunca consideran suficientemente bien terminado, en casa, donde trajinan sin descanso porque siempre ven todas las cosas que quedan por hacer o las que están mal hechas -y se sienten aguijoneados por ellas-, o en cualquier otro lugar y circunstancia-; incluso en los viajes y otros momentos de ocio raramente están quietos, pues el estar relajados e inactivos les produce una suerte de desazón, a veces incluso un cierto remordimiento de conciencia. Los segundos se sitúan en el polo opuesto al de los actores. De natural relajado y pars...
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LA BUENA GENTE Y LOS POCOS BUENOS Se dice –con infinita ingenuidad popular- que la mayoría de la gente es buena, que tan solo hay unas pocas personas malas en el mundo. Sin entrar en las obligadas preguntas de qué o quién es malo o bueno y qué le hace tal, podemos fácilmente estar de acuerdo en el núcleo del problema que se plantea a continuación: esos pocos malos, situados en las posiciones de poder, controlan, en alguna medida, las vidas de los otros muchos, en variados e importantes aspectos de la existencia. Está comprobado históricamente que si se produce un cambio de sistema político, por los medios que sean, por el que unos pocos de entre los muchos logran reemplazar a los pocos que anteriormente manejaban los resortes del poder, los nuevos pocos mimetizan enseguida la actuación de los anteriores, por lo que no se consigue realizar mejoras substanciales en las condiciones de vida de los muchos. Pero cabe pensar que hay otro ...
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LOS INNUMERABLES OJOS DE DIOS Aquel gran ojo de antaño -que seguramente recordamos- insertado en un triángulo en el inmenso cielo azul que domina la Tierra, se ha desintegrado en mil pedazos. No hay rastro ya de él. En su lugar, miles de ojos de metal, de formas cúbicas, esféricas o poliédricas, flotando en el espacio, circundan la Tierra captando y enviando imágenes, ondas de telefonía móvil, fotografías, textos, señales codificadas, escuchando conversaciones, descifrando guarismos encriptados, espiando movimientos militares y comerciales, en una apoteosis de desconfianza internacional mutua, de ansia insaciable de control y preponderancia – económica y militar- sobre territorios y naciones. Pasaron aquellos tiempos en que el gran ojo triangulado -el ojo que todo lo presidía, que todo lo veía- ejercía una cierta y poderosa influencia en las mentes de las mansas masas, y el hombre abandonó la sumisión a las creencias, decidió romp...
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¡DEMASIADO! En la década de los 70 se hizo popular, entre un sector reducido de gente joven, el uso de la palabra demasiado con una acepción nueva: quería ésta expresar la cualidad extraordinaria de ciertas situaciones estimulantes que desbordaban el contenido de los epítetos al uso cotidiano en la lengua. Si una película era muy buena se decía que era demasiado , si un viaje o unas vacaciones resultaban muy gratificantes se los calificaba como demasiado y si un paisaje, un amanecer o una puesta de sol impresionaban al espectador con una belleza insospechada, también alguien se podía referir a ellos como demasiado . Por aquella época, la palabra demasiado , en su sentido consuetudinario, no era muy usada, ya que la abundancia no era precisamente un signo de los tiempos. No se daban muchos excesos cuando aún no habían aparecido los hipermercados y grandes superficies, la explosión imparable de la electrónica, la producción masiva de vehículos de motor, el vertiginoso ...
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¡QUÉ HISTORIA! Hemos oído muchas veces que La Historia se repite, pero, además, últimamente parece que no sólo se repite, sino que se multiplica de formas insospechadas… Las ramificaciones de la Historia están proliferando por todos los campos de la actividad humana, muy especialmente en aquellos más notorios, más susceptibles de titulares en los medios, y que se refieren a personas de fama reconocida. Cada día, en las noticias y en otros programas de TV, en la prensa escrita y en la radio, escuchamos datos extraordinarios referentes a deportistas de élite, equipos de fútbol, actores y actrices, cantantes…, todos ellos de renombre. Se repiten constantemente eslóganes como: “Es un partido (de fútbol o baloncesto, por ejemplo) histórico”, “Ha logrado un récord histórico”, “Tal o cual persona ha hecho historia”… Las credenciales para incluir a estas personas o grupos en los anales de la histori...
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AUTORIDAD CIEGA Parece difícil señalar un rasgo común a estamentos y eventos tan distintos como el gobierno de un país, un partido de fútbol y una clase de la E.S.O. en un instituto, por mencionar sólo estos tres casos. En un partido de fútbol el árbitro se puede equivocar en ocasiones en las que una gran mayoría de los otros partícipes: jugadores, espectadores, entrenadores, incluso el propio árbitro, se dan cuenta de ello; éste no reconocerá la equivocación ni dará marcha atrás por las razones que pronto veremos claras. De modo similar, el gobierno de un país, o un partido político, rarísimamente admitirán haber errado en alguna medida legislativa o decisión de ámbito político o social –especialmente en España-, y lo mismo se puede a menudo apreciar en un profesor de instituto que haya incurrido en algún fallo, más o menos serio, en su labor pedagógica ante la clase. ...