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LOS PREPARADORES (Parte III)

  LOS PREPARADORES   (Parte III) —Y bien. ¿Te apuntas? Julen reflexionó. Siempre había querido triunfar, ser alguien especial, y lo había conseguido: era un auténtico aventurero. Pero necesitaba emprender algo nuevo, quizá algo como capitanear a aquellos seres oscuros que le rodeaban, que no entendían la vida y le apagaban a él. Máximo le comprendía y creía en esa ambición que otros cuestionaban. Dejaría de estar solo, de predicar al vacío, a la nada. Ya no dudó: —Cuenta conmigo.   —Genial. ¿Qué estás dispuesto a hacer para empezar? -         ¿Qué hay que hacer? -         Primero tendrás que seguir un curso relámpago de tres semanas, de lunes a sábado, de 9 a 2 y de 4 a 8 de la tarde. Preséntate mañana a las 9 en esta dirección –le pasa una tarjeta-. Te recibirá Roberto Lacalle. -         ¿Me podrías anticipar algo? ¿De qué va el curso? -   ...

LOS PREPARADORES (Parte II)

  LOS PREPARADORES   (Parte II) Pudo sentir una atmósfera electrizante nada más llegar. Cualquier otra persona, de natural más precavido, hubiera huido de lugar tan inescrutable, en el que se percibía una soterrada amenaza; pero no había dado media vuelta ante pasos de montaña mortales o en saltos en paracaídas a miles de metros de altura; conocía la satisfacción al otro lado del riesgo. Los imponentes guardas que esperaban en la gran puerta de rejas anotaron su nombre y número de documentación y le hicieron una fotografía antes de guiarle al gran salón, que estaba sumido en una tenue y acogedora penumbra. Le fue difícil determinar cuánta gente había, pero cada alma presente se le hizo muy pesada; les sentía latir con una intensidad contagiosa que se le metía por la boca y atenazaba su cuerpo hasta envolverlo en una cierta docilidad. La música rompió el aura siniestra: era un rock desenfadado y alegre, de carretera y ventanilla bajada. Los focos iluminaron un escenario impon...

LOS PREPARADORES (Parte I)

  LOS PREPARADORES (Parte I) Se despertaba cada mañana en lugares paradisíacos: en cabañas de madera emplazadas junto a lagos serenos, en playas de arena virgen y orillas espumeantes, en verdes praderas donde todavía se escuchaba el canto de los gallos y el lenguaje secreto de los animales. Entonces, ¿por qué tenía la necesidad de regresar? Julen empezaba a pensar que le faltaba algo. Quizá ya había tenido suficiente aventura. Había cruzado el Hindu Kush, como Alejandro Magno; buceado en las aguas por las que navegó el pirata Sir Francis Drake; recorrido todos los lugares que visitó Herodoto. Puede que estuviera cansado de amistades de rostro cambiante, de tratar de encontrarse a sí mismo sin saber qué carajo significaba aquello, del bono eterno en el parque de atracciones del mundo. Viajar, para él, ya era fácil, lo dominaba; además, lo había hecho solo, sin brújula, bitácora, ni mapa; sin rumbo, sin destino. Se veía conquistador y descubridor, un portador de una verdad que se l...

TRADUCTORES SIMULTÁNEOS

  TRADUCTORES SIMULTÁNEOS   Además de esos profesionales que realizan la difícil tarea de convertir palabras e ideas de una lengua a otra, incluso con la dificultad añadida de la simultaneidad y el ruido e interferencia usualmente presentes en el ambiente, hay un campo en el que todas las personas somos traductores simultáneos en nuestra lengua de origen. En una conversación cualquiera, cuando recibimos mensajes de nuestro interlocutor, ya sean como lenguaje verbal, corporal o ambos, no los estamos captando directamente de él o ella, sino de la imagen especular que nuestro cerebro ha procesado y representado de tales mensajes y de la persona que los genera. Ahí está el traductor simultáneo de cada quien, en el interior de su propio cerebro. La percepción de sensaciones y cogniciones en los seres humanos, ya sean externas o internas, y la respuesta   posterior a las mismas, nunca es directa, sino mediatizada por ciertas áreas y funciones del cerebro. Lo que hoy se ...

INCLUSO EL MENDIGO ESTÁ ORGULLOSO DE SU PENIQUE

  INCLUSO EL MENDIGO ESTÁ ORGULLOSO DE SU PENIQUE. Así dice el proverbio inglés, reflejando la infinidad de casos en los que un pobre desgraciado encuentra alguna razón para celebrar sus pequeños logros, sus más ínfimas posesiones, y sentirse henchido de satisfacción por ellos. Tal es la naturaleza humana en una de sus múltiples manifestaciones. El potentado y el latifundista poseen imperios financieros, inmensas extensiones de tierra, fábricas, empresas, cadenas de supermercados, centros comerciales…, y no pueden evitar sentirse privilegiados, siendo conocedores del control que ejercen sobre propiedades y personas a su cargo, y de su situación de superabundancia material. Así pues, se sienten orgullosos de su posición, pueden hacer prácticamente cualquier cosa que se les antoje; su soberbia es casi inevitable. Algunos intentarán teñir este sentimiento de prepotencia con alguna pose de amabilidad y cercanía hacia los otros; pretenderán ser personas sencillas que se consideran a...

EL PLACEBO EN LA LITERATURA ACTUAL

  EL PLACEBO EN LA LITERATURA ACTUAL El efecto placebo es un fenómeno bien conocido en el campo de la salud fisiológica y psicológica humanas. Desde que fuera descubierto por el doctor Henry K. Beecher a través de su obra –ya clásica-   El poderoso placebo, este fenómeno ha sido validado en numerosos experimentos clínicos, si bien, no todas las personas lo experimentan. Consiste en la administración de una substancia neutra, es decir, desprovista de todo principio activo que pueda afectar al organismo, junto con la declaración al paciente de su efecto curativo. Cuando se compara su efecto en grupos diseñados para este fin con grupos que no han recibido este   tratamiento, se ha constatado en numerosas ocasiones que los síntomas o dolencias de los pacientes con placebo mejoran con respecto a los grupos sin este. La única explicación posible de este fenómeno es que la propia mente del paciente –su sistema psico-emocional- es la que posibilita esta mejora; se han ofrecido ...

EL HAMBRE DE ESTIMULACION

    EL HAMBRE DE ESTIMULACIÓN. La frase fue acuñada en la década de 1950 por Eric Berne, el psiquiatra canadiense que estableció hace algunas décadas la escuela de psicoterapia humanista llamada Análisis Transaccional . Esta expresión se refiere al carácter innato de la tendencia a disfrutar y conocer el mundo exterior e interactuar con él, muy particularmente con las otras personas, a través de nuestro aparato sensorial.   Esta hambre de estimulación, o de interacción a través de los sentidos, debe satisfacerse por medio del mundo que nos rodea y de nuestros semejantes, sobre todo por las personas que tenemos en contacto cercano; en las épocas tempranas: padres, familia, la clase de la escuela y otros amigos… Sí, los sentidos también experimentan hambre, como lo hace nuestro aparato digestivo; quieren la   satisfacción de sus funciones, interactuar con sus objetos sensoriales correspondientes: la vista con las imágenes, el oído con los sonidos, el gusto con los ...